Hazme vivir una experiencia épica y te regalaré toda mi atención

Hazme sentir parte de la historia y mi motivación será la que construya cada paso de mi aprendizaje. Sorpréndeme y será mi curiosidad la que te envuelva.

Conseguir que alguien quiera aprender es uno de los retos más difíciles del diseño de aprendizaje. Y, paradójicamente, no se resuelve solo con más contenido ni con más motivación, se resuelve diseñando bien el contexto.

Hay tres palancas que, bien usadas, cambian por completo la experiencia de aprender. No son recetas universales, son principios que puedes adaptar a cualquier curso, independientemente de la herramienta o el formato.

El poder de la interrupción estratégica

Nos empeñamos en crear recorridos educativos repletos de cosas para hacer. Un módulo detrás de otro, una actividad detrás de otra, como si la densidad fuera sinónimo de aprendizaje.

Toni Segarra y Edu Pou hablan en La interrupción del poder de una buena pausa, estratégica, cómoda, que aporte y que saque del foco para enriquecer el meollo del asunto. La neurociencia dice lo mismo: para aprender conceptos nuevos el cerebro necesita descanso. Si lo sabemos, ¿por qué no lo integramos dentro del propio recorrido educativo?

Interrumpir el ritmo de aprendizaje con una actividad transversal, curiosa, fuera de lo habitual, que tenga que ver pero no del todo, consigue varias cosas: sorprende en un momento en que no se lo esperan, saca de la rueda loca de la velocidad y la obligación de hacer, y cuando se vuelve a pedir acción, el cerebro está mucho más disponible.

No es perder el tiempo. Es exactamente al revés.

Fricción y anticipación

Desde las ciencias del comportamiento hay dos intervenciones pequeñas que pueden cambiar mucho la experiencia de aprender.

La primera es la fricción estratégica. En diseño de producto, demasiada fricción es un problema, pero una fricción pequeña y bien colocada puede ser una herramienta poderosa. Por ejemplo, un vídeo que, de vez en cuando, lanza una pregunta abierta y no continúa hasta que no se responde, eso es una interrupción. Obliga a parar la inercia, a salir del bucle de la acción, a pensar antes de seguir.

La segunda es la anticipación. Si le explicas al estudiante lo que acaba de aprender, para qué le sirve lo anterior para lo que viene ahora, y cómo le ayudará para lo que viene después, le estás regalando algo muy valioso: sensación de control. Se siente dueño de su propio aprendizaje, se compromete más fácil, entiende y transfiere más rápido. A nadie le gusta caminar sin saber a dónde va.

El reto como motor

El aprendizaje basado en retos tiene una característica que lo distingue de otros enfoques: el reto no se da hecho, se construye con el estudiante.

Implicar a las personas en la creación del reto que quieren trabajar cambia algo fundamental: el aprendizaje deja de ser algo que se les hace y se convierte en algo que construyen. La implicación es radicalmente distinta y la transferencia a su vida real es muchísimo más rápida.

Dar el poder a tus estudiantes no es perder el control del diseño, es diseñar tan bien el contexto que ellos mismos quieran avanzar.

Lo que une las tres palancas

La interrupción estratégica, la fricción y la anticipación, y el reto como motor tienen algo en común: ninguna trata de motivar al estudiante desde fuera. Las tres trabajan el contexto para que la motivación surja desde dentro.

Csikszentmihalyi lo llamó flujo o flow: ese estado en el que el reto está a la altura de la habilidad, y la persona pierde la noción del tiempo porque está completamente implicada en lo que hace. No es magia, es diseño.

Y antes de todo esto, siempre hay algo que no es opcional: investigación previa, resultados de aprendizaje claros y medibles. Las palancas no funcionan en el vacío, funcionan cuando sabes exactamente qué quieres que la persona sea capaz de hacer cuando termine.

Referencias

Csikszentmihalyi, M. (1990). Flow: The psychology of optimal experience. Harper & Row.

TED Talk: https://www.ted.com/talks/mihaly_csikszentmihalyi_flow_the_secret_to_happiness

Abuhamdeh, S. (2020). Investigating the «flow» experience: Key conceptual and operational issues. Frontiers in Psychology, 11, 158. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2020.00158

Segarra, T., & Pou, E. (2022). La interrupción. Deusto. ISBN: 978-84-234-3379-7

Nichols, M., & Cator, K. (2008). Challenge based learning white paper. Apple, Inc. https://www.challengebasedlearning.org/wp-content/uploads/2019/03/CBL_Paper_2008.pdf

Membrillo-Hernández, J., et al. (2021). Challenge based learning in higher education: A systematic literature review. European Journal of Engineering Education. https://doi.org/10.1080/03043797.2021.1892503

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