
No le pongas los cuernos a tu autenticidad, por favor… Esta frase resume todo lo que opino sobre el uso de la IA para construir conocimiento relacionado con una marca, persona o producto.
Desde hace un tiempo estoy moviéndome mucho por el sector docencia universitaria, secundaria, profesional de diseño de producto y desarrollo de empresa, hasta soy estudiante de un grado con la UOC. De ahí también parte el origen de esta reflexión.
Vamos a por la reflexión. Tengo compañeros y conocidos que están empezando a usar la IA iniciando el prompt con esta frase: “Tengo este problema/contexto, cómo lo resolverías tú? Dame un plan/proyecto/respuesta”. Y ahí, después de morirse por lo menos 7 gatitos, cada persona lee su resultado y piensa:
“Ostras, pues no me parece mal lo que me propone, hay cosas que no las habría pensado ni yo —como si eso fuera orgásmico—, creo que encaja muy bien con lo que le he planteado, seguro que al cliente/alumno/persona le encajará”.
A partir de ahí (ojo, estoy generalizando, que no me parta un rayo), lo que ocurre en el backstage de su neurona es un:
“Ostras, esto que ha respondido la IA me vale, le voy a decir a este humano que no me haga pensar más, que use esta respuesta como base y le cambie alguna coma, para que sienta que lo ha hecho él/ella. Paso de pensar más”.
Aquí tenemos a un cerebro economizando, feliz, orgulloso de sí mismo de haberlo conseguido. Y aquí estás tú, orgulloso de haber hecho trampas al solitario, pensando que eres la leche por haber tardado tan poco en resolver algo que alguien te está pidiendo por tu forma de pensar, por tu arte y por tu talento.
Ese/a eres tú poniéndole los cuernos a tu autenticidad.
Creo que lo ético, lo honesto, lo íntegro y lo que habla de ti es que si alguien te pide autenticidad, la tuya, lo que quiere es que tú les des tu pensamiento y tu valor, no una revisión de lo que te dice una maravillosa IA, que sabe mucho de lo suyo, pero poco de tu esencia, tu energía, de tu experiencia, de tus fallos, de tus resurgimientos, de tu empatía y cariño o de aquello que realmente ha hecho que te llame para pedirte opinión, curro o negocio.
No me asusta que quién todavía no tiene formada su autenticidad no sepa usar una IA, hay tiempo de poder trabajar con esa persona. Lo que me preocupa es que profesionales/expertos/eminencias estén vendiendo su alma a una tecnología que jamás debería ser su sustituta. De hecho, algún día los sustituirá si el humano auténtico deja de usar su lógica, su pensamiento y su talento para resolver problemas o tener ideas.
Os dejo por aquí uno de los trabajos que tuve la suerte de hacer gracias a Anouk Suñer-Rabaud, mi profe de Pensamiento creativo en el Grado de Comunicación de la Universitat Oberta de Catalunya. Anouk, gracias por darme la libertad de pensar usando tus técnicas.
Los 10 mandamientos sobre el uso de la IA. No creo que te resuelvan ningún problema, pero oye, si sirven para hacerte sonreír y para reflexionar, eso que me llevo 🙂 Descarga usando este enlace 👇


